The Wolf of Wall Street

The Wolf of Wall Street

Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio se vuelven a reunir para traernos la historia real de Jordan Berlfort, quien a sus 24 años entra como recepcionista a Wall Street. Este joven se deja envolver rápidamente en la adrenalinica actividad de “Broker”, pues cuenta con una de las características que un negociador de bolsa debe tener, muchísima ambición.

Berlfort, no cuenta con el perfil del típico agente de bolsa, ya que no proviene de una familia adinerada ni ha asistido a una prestigiosa universidad. Al momento de entrar en el mundo financiero lleva una vida modesta, tranquila y sin excesos. Todo cambia cuando se deja arropar del ambiente y movido por su ambición empieza el camino hacia la construcción de un imperio financiero; cuya única filosofía es ganar y hacer ganar a su grupo de colaboradores astronómicas sumas de dinero, especulando con las inversiones de las personas, sin dejarles beneficio.

El protagonista es despiadado y entrena “un ejército” a su imagen y semejanza, con el cual abre su propia agencia de bolsa. En el mundo de Belford y de sus agentes, abundan los excesos de todo tipo, ríos de alcohol, orgias interminables y drogas. Todo cuanto viene tomado de Scorsese y presentado al espectador tal cual, sin filtros ni mojigaterías, con humor negro y de una forma grotesca al punto del fastidio; con un Leonardo DiCaprio que asume la responsabilidad del personaje y lo hace tan creíble, que logra hacernos verlo despreciable y repulsivo (quien sabe si esta vez es el momento bueno de llevarse el Oscar). En este film está acompañado de un elenco de actores que en su mayoría logran una interpretación más que notable complementando al protagonista y logrando darle peso y sustancia a la historia, por momentos hacen reír y en otros sentir tristeza por el vacío que debe ser “recargado una y otra vez” entre un orgasmo y un tirón de coca. De igual forma nos hace reflexionar de como la economía penda de un hilo al encontrarse en manos de personas sin escrúpulos , cuyo objetivo es aumentar la riqueza personal y de las instituciones que representan, sin detenerse a pensar en los grandes daños colaterales que sus “Juegos financieros” pueden provocar; de ahí que muchos digan que la fuente del posible fin del mundo tenga sus orígenes en Wall Street u otra plaza financiera mundial.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s